Lamento el haber estado más tiempo del que dije sin escribir, pero estamos en época de exámenes y por ello pido disculpas.
Últimamente se me amontona todo, he tenido que hacer una exposición a pesar de tener exámenes, tengo que leerme un libro, trabajos y cómo no, exámenes globales.
Antes de mi exposición exponía un grupo, del cual una de esas personas era...ella. Si, la chica del pelo indescriptible y sonrisa deslumbrante, per yo no pude verla, tenía que preparar mi propia exposición, es una pena. Me encanta verla cuando expone, ver como se aparta el flequillo con su delicada mano, como se concentra y toma aire antes de cada frase como si le fuese a faltar, es muy timida, es especial.
A pesar de que yo no pude verla, ella sí vió mi exposición, y cuando terminó la hora vino hacia mi, y me dijo que me había salido muy bien, para luego con las mismas girarse y ponerse a hablar con una amiga suya. Pero...¡Había venido a decirme que me había salido muy bien! Todavía recuerdo el movimiento de su pelo mientras se acercaba, el tono de su voz débil pero segura... aunque... seguramente sólo fuese un cumplido de amiga, como hace cualquier persona. De todas formas, me sentí feliz.
...
Según voi escribiendo esto, me voy dando cuenta de una cosa, quizás no esté tan perdido como creía, quizás haya una luz en mi abismo, una cura de mi enfermedad, un rumbo en mi camino...lo malo, está fuera de mi alcance.
He ganado muchas cosas a lo largo de mi vida, pero he perdido más todavía, a veces me pregunto, si es el miedo a tener algo y volver a perderlo lo que me impide intentar seguir mi luz, intentar conseguir mi cura, a seguir por el rumbo del camino que me saca de las tinieblas en las que me encuentro. Pero de momento, tendré que sobrevivir escribiendo desde el lado del anonimato, con la esperanza de asi poder vivir mejor, o como mínimo, desahogarme.
Una nutria alzó su mirada,
un águila bajó la suya,
la nutria quedó enamorada,
el águila a demasiada altura.
Oh! infeliz nutria enamorada,
¿no te rindes de por el río subir?
no si es para ver al águila,
pues verla me hace feliz.
Una vida de sentimientos marcados por la vida.
Fdo. Perdido por la vida
lunes, 30 de noviembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
Vuelvo a escribir
Dicen que no existen vidas malas,
dicen que no existen vidas buenas,
sólo depende de que parte mires.
Vuelvo a escribir, quizás sea la única manera de sacar lo que llevo dentro, toda esa...rabia? no lo sé, no podría explicarse con palabras lo que siento cada vez que pienso en la vida, mi vida, la que me ha tocado vivir.
Hubo un tiempo donde yo lo tube todo, buenos amigos, iva bien en los estudios, nunca había problemas familiares, tenia una novia maravillosa... hasta que lo perdí. Aún me pregunto que pasó, pero quizás no sea esa la pregunta que deba hacerme, sino, como solucionarlo. Pero no es tan fácil como parece.
En un principio empecé vicios, me alejaban del mundo real, me quitaban de forma aparente mis penas, pero por la noche, siempre volvían y volvían, para no dejarme descansar. He tardado demasiado en darme cuenta de que estos vicios no eran buenos para mí, pero era muy mal como estaba yo en ese momento, y pidiendoos perdón, no escribiré aquí esos sentimientos pues sólo de pensarlo vuelven a mí.
En fin, todo se me ha ido amontonando...
Ahora mismo estoy en clase de filosofía, o eso creo, pues no estoy del todo seguro si realmente estoy aquí. Tengo 17 años, y aparentemente en un grupo normal de amigos, salgo los fines de semana como cualquier otro, pero sólo yo sé realmente como me siento, me siento solo, por muy rodeado de gente que esté no puedo sentirme de otro modo. El profesor está hablando de sócrates, que por una multa que ivan a ponerle acabó condenado a muerte... muerte, ¿Cuantas veces habré pensado en ella? Incluso me la he llegado a plantear... pero soy demasiado cobarde como para hacerlo... o ¿Lo suficientemente valiente como para seguir viviendo? Siempre me he preguntado... que pasaría, que habrá detrás, pero dudo que obtenga esa respuesta, y de momento, voi a intentar no obtenerla.
-¡eh, despierta!
Mierda... me he quedado empanado, pensando qu escribir, pensando en... la vida. En fin ya me han puesto el cero, así que ya da igual si sigo sin prestar mucha atención, al fin y al cabo, ya he perdido el hilo de la clase y está a punto de acabar.
Hoy me espera un día duro, pues cuando salga de las clases me iré a entrenar, y desde las siete de la mañana que salgo no volveré asta las 8 de la noche... pero bueno, mejor no pensar eso. El timbre acaba de sonar, he de cambiar de clase, ya seguiré luego.
Ya es media mañana, he tenido 2 clases mas, aburridas, como siempre. Me he dado cuenta que no os he contado mucho acerca de porqué empecé con vicios, es hora de contarlo.
Yo era un par de años mas pequeño, muchos diréis, aún eres un crio, quizás tengan razón, pero yo solo puedo contar apartir de lo que vivo.
Yo tube una novia, era... lo era todo para mí, era alta, delgada, un cabello de un tono castaño que brillaba asta en la oscuridad, además era muy simpática, lista y un poco tímida. Estube con ella mucho tiempo, pero como todo en mi vida, acabó mal. Los celos de los dos no pudieron hacer otra cosa que acabar con lo que mas quería en toda mi vida. La perdí para siempre, y nunca seré capaz de expresar como se siente uno en esos momentos.
Estando así, dejé de ver a la gente, quería estar sólo y poco a poco perdí muchos amigos, perdí relación con mi familia y empezaron a caerme broncas, empecé a sumergirme en mundos que no debía, en otras palabras, me perdí.
Muchas veces la hecho de menos, aunque teno claro que no volvería con ella pues temo que pasaría lo mismo y me volvería a perder, no se si la vida es eso, perderse y luchar para encontrar un lugar... pero yo no quiero volver a perderme.
Ahora estoy empezando a olvidarme... a veces, quizás por eso he podido pensar un poco y volver a empezar a escribir, a desahogarme, a echarlo todo porfin fuera, quizás también se lo deba a una chica. Va a mi clase, dudo que ella vaya a leer esto, y la verdad, lo prefiero así, pues dudo que ella quisiera salir conmigo. En una de las clases suelo sentarme junto a ella, y siempre intento hablar con ella, consiguiéndolo a veces.
Ella es un poco más baja que yo, tiene un cabello que no se puede definir, una mirada intensa donde las haya y una sonrisa que te deslumbra sólo verla, además es muy simpática, abierta a todos, y muy tímida también. La verdad, creo que me está empezando gustar, pero no la merezco, o mejor dicho, ella merece alguien mucho mejor que yo.
Antes he hablado con ella, descubriendo que tenemos algunos gustos en común, y siempre esa sonrisa que me deja sin habla...Timbre. Mierda, no me he dado cuenta de la hora, es mejor que me vaya. Escribiré luego, o mañana.
dicen que no existen vidas buenas,
sólo depende de que parte mires.
Vuelvo a escribir, quizás sea la única manera de sacar lo que llevo dentro, toda esa...rabia? no lo sé, no podría explicarse con palabras lo que siento cada vez que pienso en la vida, mi vida, la que me ha tocado vivir.
Hubo un tiempo donde yo lo tube todo, buenos amigos, iva bien en los estudios, nunca había problemas familiares, tenia una novia maravillosa... hasta que lo perdí. Aún me pregunto que pasó, pero quizás no sea esa la pregunta que deba hacerme, sino, como solucionarlo. Pero no es tan fácil como parece.
En un principio empecé vicios, me alejaban del mundo real, me quitaban de forma aparente mis penas, pero por la noche, siempre volvían y volvían, para no dejarme descansar. He tardado demasiado en darme cuenta de que estos vicios no eran buenos para mí, pero era muy mal como estaba yo en ese momento, y pidiendoos perdón, no escribiré aquí esos sentimientos pues sólo de pensarlo vuelven a mí.
En fin, todo se me ha ido amontonando...
Ahora mismo estoy en clase de filosofía, o eso creo, pues no estoy del todo seguro si realmente estoy aquí. Tengo 17 años, y aparentemente en un grupo normal de amigos, salgo los fines de semana como cualquier otro, pero sólo yo sé realmente como me siento, me siento solo, por muy rodeado de gente que esté no puedo sentirme de otro modo. El profesor está hablando de sócrates, que por una multa que ivan a ponerle acabó condenado a muerte... muerte, ¿Cuantas veces habré pensado en ella? Incluso me la he llegado a plantear... pero soy demasiado cobarde como para hacerlo... o ¿Lo suficientemente valiente como para seguir viviendo? Siempre me he preguntado... que pasaría, que habrá detrás, pero dudo que obtenga esa respuesta, y de momento, voi a intentar no obtenerla.
-¡eh, despierta!
Mierda... me he quedado empanado, pensando qu escribir, pensando en... la vida. En fin ya me han puesto el cero, así que ya da igual si sigo sin prestar mucha atención, al fin y al cabo, ya he perdido el hilo de la clase y está a punto de acabar.
Hoy me espera un día duro, pues cuando salga de las clases me iré a entrenar, y desde las siete de la mañana que salgo no volveré asta las 8 de la noche... pero bueno, mejor no pensar eso. El timbre acaba de sonar, he de cambiar de clase, ya seguiré luego.
Ya es media mañana, he tenido 2 clases mas, aburridas, como siempre. Me he dado cuenta que no os he contado mucho acerca de porqué empecé con vicios, es hora de contarlo.
Yo era un par de años mas pequeño, muchos diréis, aún eres un crio, quizás tengan razón, pero yo solo puedo contar apartir de lo que vivo.
Yo tube una novia, era... lo era todo para mí, era alta, delgada, un cabello de un tono castaño que brillaba asta en la oscuridad, además era muy simpática, lista y un poco tímida. Estube con ella mucho tiempo, pero como todo en mi vida, acabó mal. Los celos de los dos no pudieron hacer otra cosa que acabar con lo que mas quería en toda mi vida. La perdí para siempre, y nunca seré capaz de expresar como se siente uno en esos momentos.
Estando así, dejé de ver a la gente, quería estar sólo y poco a poco perdí muchos amigos, perdí relación con mi familia y empezaron a caerme broncas, empecé a sumergirme en mundos que no debía, en otras palabras, me perdí.
Muchas veces la hecho de menos, aunque teno claro que no volvería con ella pues temo que pasaría lo mismo y me volvería a perder, no se si la vida es eso, perderse y luchar para encontrar un lugar... pero yo no quiero volver a perderme.
Ahora estoy empezando a olvidarme... a veces, quizás por eso he podido pensar un poco y volver a empezar a escribir, a desahogarme, a echarlo todo porfin fuera, quizás también se lo deba a una chica. Va a mi clase, dudo que ella vaya a leer esto, y la verdad, lo prefiero así, pues dudo que ella quisiera salir conmigo. En una de las clases suelo sentarme junto a ella, y siempre intento hablar con ella, consiguiéndolo a veces.
Ella es un poco más baja que yo, tiene un cabello que no se puede definir, una mirada intensa donde las haya y una sonrisa que te deslumbra sólo verla, además es muy simpática, abierta a todos, y muy tímida también. La verdad, creo que me está empezando gustar, pero no la merezco, o mejor dicho, ella merece alguien mucho mejor que yo.
Antes he hablado con ella, descubriendo que tenemos algunos gustos en común, y siempre esa sonrisa que me deja sin habla...Timbre. Mierda, no me he dado cuenta de la hora, es mejor que me vaya. Escribiré luego, o mañana.
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